domingo, 5 de noviembre de 2017

Carta de despedida a sus padres



                                                                                                                                             VIERNES
Queridos padre  y madre,                                                                           

Mi querido padre y madre...escribo en este papel en blanco,la verdad sobre lo que he estado haciendo a vuestras espaldas, es una verdad que tiene que salir a la luz y que debéis saber.

Hace unos días conocí a un chico, Calisto era su nombre. Con sinceridad al principio no quería nada con el, porque sin conocerle sabia como era Calisto y como engañaba a las mujeres para obtener su virtud, ya sabéis que yo siempre he sido una mujer ejemplar...pero una vieja alcahueta venia a verme para hablarme sobre el y a convencerme para tener una primera cita...llego el día de nuestra primera cita y aunque no era una persona de alto linaje, acabe enamorada de él.
Teníamos una cita cada noche en el huerto, el huerto...un lugar tan tranquilo, un lugar que nos pertenecía a los dos y donde empezó todo... en ese lugar padre y madre...fue donde perdí mi virtud, le entregue algo que me pertenecía y lo hice por el amor que le tenia.
La ultima noche que nos encontramos, había muerto la Celestina... mi querido Calisto fue a ver que pasaba y cuando estaba escalando la pared resbalo y cayó... mi amado había muerto...
Padre y madre se que ahora mismo soy una decepción para vosotros... pero solo quería  supierais la verdad, porque sin mi amado Calisto yo no puedo vivir y he decidido quitarme la vida, tirándome desde la torre.
Lo siento y os quiero padre y madre.



Primer encuentro amoroso




                                                                                                                                MIÉRCOLES
Querido diario,                                                                                



Esta noche ha sido mi primer encuentro con Calisto. No nos hemos podido ver, por una puerta que nos separaba a los dos e impedía que nos viéramos.
Había mandado a mi criada Lucrecia  que me avisara cuando llegara, una vez que llego la pedí que se fuera para quedarme a solas con él.  Una vez solos, el empezó a decirme que porque no nos podíamos ver, y le dije que era muy arriesgado, ya que la gente nos podía ver y empezar a hablar cosas malas de mi...el quería derrumbar la puerta y ya se lo estaba diciendo a sus criados...yo deseaba que la derrumbara pero ya lo he dicho era muy arriesgado y le di la opción de quedar en el huerto para poder vernos y el acepto.
Sus acompañantes le advirtieron que se acercaba gente y que era mejor que se vayan  y mi querido Calisto huyo antes de que le vieran, eso si sin antes decirme que estaría ahí en el huerto para vernos.

Reflexiones después de la visita de Celestina a Melibea


                                                                                                                                        MARTES
Querido diario                                                                                                 


Hoy me ha venido a ver la vieja Celestina una señora que tuve como vecina muchos años, es una mujer que siempre ha tenido mala fama aquí en el pueblo. A pesar de que mi madre siempre me advirtiera sobre la alcahueta, empecé a hablar con ella. Me dijo que sus intenciones eran vender hilo, aunque sinceramente no me lo creía, sin embargo no fue hasta que salió el tema de Calisto, que me puso de los nervios, sólo escuchar su nombre me provocaba un arrebato. Empecé a explicarle mi desencuentro con él, no sólo le defendió sino que tuvo la cara dura de empezar a pedirme favores en su nombre. Eso fue lo que hizo que explotara ¿Que se creía al sugerir esas cosas a una señorita tan ejemplar como yo?, sin embargo al acabo de unos minutos me explico porque había venido a verme. Y es que ¿Cómo podía dejar a un pobre hombre sufriendo cuándo yo podía ayudarlo? la deje mi cordón, y ella me decía que sería de gran ayuda para el dolor de muelas de Calisto.
Aunque solo escuchar su nombre hacia que recordara nuestro desencuentro y eso hacía que se me pusiera mal cuerpo. Celestina no dejaba de hablar de él, de su boca solo salían buenas palabras que le describían. El odio que le tenía se fue y cada vez me interese más por su persona, y aunque tengo mis dudas hacia él, le prometí a la vieja señora que le escribiría unas palabras para que se recuperara y tuviéramos un encuentro por la noche. Todavía no sé si lo estoy haciendo bien , ya que muchas chicas han caído en sus encantos y han perdido sus virtudes, espero que está vez sea diferente...y cambie la historia.